Fe y gratitud en la cuna de Santo Domingo: El MJD culmina su encuentro nacional con una Eucaristía histórica con motivo del 30 aniversario de su nacimiento en España.
El coro de la comunidad de Madres dominicas de Caleruega ha sido el escenario elegido, una vez más, para compartir la fe y celebrar los 30 años del Movimiento Juvenil Dominicano en España.
Los jóvenes y no tan jóvenes -pues este encuentro ha reunido personas de todas las generaciones cuya pertenencia al MJD ha marcado y animado su fe- habían ido llegado a Caleruega en la tarde del viernes. Unos 80 participantes, incluidos algunos niños, que a lo largo del fin de semana han hecho memoria agradecida y han vuelto a comprometerse en su presente para apostar por un futuro juntos como hermanos en el mismo Carisma de Domingo de Guzmán.
Las hermanas hemos acompañado con la oración desde los preparativos hasta la Eucaristía de clausura que ha tenido lugar en el coro, en esta fría mañana de domingo. Ha sido presidida por Fr. Félix Hernández, actual asistente religioso del MJD España, y concelebrada por fray Alfonso Salas, nuestro hermano y vecino; fray Vicente Niño y fray Luis G. Matamoro. Además de la comunidad de dominicas, el diácono fray Diego y Fray Cristo, estudiante, han estado presentes la hermana Marcela Zamora, secretaria de la Familia Dominicana en España y numerosos jóvenes y familias.
Hemos dado gracias a Dios por estos 30 años de andadura y todos sus frutos y aseguramos nuestra oración por cada uno de estos jóvenes, para que continúen caminando firmes en la fe y generosos en su misión de ser predicadores con su estudio, palabra y testimonio.
Desde hace algunos años, los jóvenes del Movimiento Juvenil Dominicano celebran en Caleruega y sus alrededores la Pascua Rural, durante el Triduo de Semana Santa. Esta experiencia ha ido enriqueciendo y fortaleciendo los vínculos entre las hermanas y cada uno de los chicos y chicas a los que, se podría decir, hemos visto crecer. Cada reencuentro con ellos es un recordatorio y una actualización del sentido y misión de acogida que tenemos quienes vivimos y custodiamos la Casa Natal de santo Domingo de Guzmán.




